A partir del lunes, comienzo una nueva etapa en mi vida laboral. Cambio de empresa, cambio de mentalidad, cambio de producto, aunque no cambio del todo de sector. Es un riesgo importante, lo se. Pero creo que no podía dejar pasar la oportunidad.
Va conmigo. No puedo estarme quieto. Necesito progresar, probar, intentar, demostrar. Tengo esa inquietud. Y ahora más que nunca, porque ya he asumido mi rol en esta vida profesional que me ha tocado vivir.
Y ahora, aunque sin dudas, crecen los temores. Junto a mi tengo a mi gente, a la que no se puede fallar porque me han apoyado siempre, y no lo haré. Seguro.
Esto va así. Se cierran etapas y se abren otras. Pero las personas permanecemos. Quiero hacerlo bien. Lo haré bien.